Abogado de Familia en Illescas.

Aprende a elegir un abogados de familia en Illescas

La familia y el matrimonio son considerados con la base de nuestra actual sociedad. Sin embargo, esta piedra angular qué es la familia, está sujeta a un inestable equilibrio y a múltiples tensiones y problemas. Para afrontar cualquier conflicto que surja en las relaciones familiares es recomendable siempre buscar un buen abogado de familia.

¿Qué es un abogado de familia?

Un abogado de familia es un profesional que se encarga de dar asesoramiento jurídico, sobre temas relacionados con la familia, a los sujetos que lo requieran. Estamos hablando, de un abogado especializado en defender los intereses y los derechos de cualquier miembro de la familia que contrate sus servicios.

¿Qué hace un abogado de familia?

Las tareas de un abogado de familia son múltiples. Ya hemos mencionado anteriormente, que abarcan todos los problemas jurídicos que afectan a la unidad familiar. A primera vista, podríamos pensar que los abogados de familia sólo se dedican a temas relacionados con divorcios. Nada más lejos de la realidad. Aunque los casos de separaciones hayan aumentado considerablemente en los últimos años, los temas que trata un abogado de familia son mucho más amplios.

Problemas que trata un abogado de familia.

Veamos algunos de los principales temas, que pueden ser llevados por un abogado de familia:

  • Establecimiento de regímenes económicos matrimoniales: sociedad de gananciales, separación de bienes o régimen de participación en las ganancias.
  • Rupturas de pareja de hecho: Además de los divorcios y las separaciones legales, el abogado de familia se encarga de asesorar y mediar en las rupturas de parejas de hecho. Aunque ante la ley, la consideración de pareja de hecho se contempla de forma distinta al matrimonio, en la mayoría de los casos, al producirse una ruptura en una pareja de hecho es necesario determinar que sucede con la custodia de los hijos menores o los bienes en común.
  • Establecimiento de una pensión compensatoria. Al producirse una ruptura matrimonial, si existe un desequilibrio económico, el cónyuge afectado puede solicitar una pensión compensatoria al inicio de los trámites de separación.
  • Pensión alimenticia para los hijos. Tras una separación matrimonial, el cónyuge que no ejerce la custodia legal, está obligado a contribuir económicamente al mantenimiento de las necesidades económicas de uno o de algunos de los hijos menores de edad.
  • Incumplimiento de sentencia, tras un procedimiento judicial por divorcio o separación, donde no se cumple alguno de los puntos establecidos en la misma. Puede tratarse de impagos de pensiones, gastos extraordinarios, falta de cumplimiento del régimen de visitas.
  • Modificación de las medidas adoptadas tras una ruptura matrimonial. Las medidas legales no son fijas y pueden variar a lo largo de los años. Estas modificaciones pueden producirse, bien de mutuo acuerdo o a través de un contencioso.
Abogado de familia: Divorcios, separaciones y rupturas de pareja
Divorcios y Separaciones

Otros temas.

  • Los abogados de familia intervienen también en los procesos de incapacitación judicial de los miembros de la unidad familiar. La persona incapacitada no tiene las aptitudes necesarias para cumplir con sus deberes y obligaciones ni para ejercer correctamente sus derechos. El incapacitado actúa en el mundo jurídico a través de un representante legal. Lo mismo ocurre con los hijos hasta que cumplen la mayoría de edad.
  • Formalización y asesoría de testamentos. Repartición de bienes y herencias.
  • Asesoramiento legal en la tutela de menores y adopción de niños.
  • Adulterio e infidelidades en el matrimonio o la pareja de hecho.
  • Liquidación de las ganancias y del patrimonio conyugal.
  • Cualquier tipo de violencia ejercida en el seno de la familia, ya sea de tipo físico, psíquico o sexual, contra el marido, la mujer o los hijos.

¿Son necesarios los abogados de familia?

El campo de la abogacía es muy amplio. Es frecuente encontrar despachos de abogados que ofertan un extenso abanico de servicios profesionales. En Internet podemos encontrar cientos de páginas, donde nos ofertan el mejor abogado con la mejor relación calidad-precio, rellenando un simple cuestionario de datos personales.

Los problemas legales que surgen en el ámbito de la familia son muy específicos y deben ser tratados por un profesional especializado. No vale cualquier abogado, debe ser alguien suficientemente preparado y capacitado que te sepa dar la información necesaria sobre tu problema y al mismo tiempo te transmita la confianza necesaria para dejar en sus manos la resolución del conflicto.

Al igual ocurre en el campo de la medicina; si padecemos un problema de salud relacionado con el aparato respiratorio, acudimos al neumólogo, como médico especialista en dicha materia.  Así, los abogados también presentan este tipo de especialidades, derivadas de su amplia experiencia, de sus cualidades personales y de su preparación académica y su formación.

Por ello es imprescindible saber cuáles son las claves para que la búsqueda de un buen abogado de familia sea la adecuada.

Buscando un buen abogado de familia en Illescas.

A la hora de buscar al profesional, que nos asesore sobre los conflictos familiares, debemos buscar algunos rasgos más, además de la especialización. Es importante tener en cuenta que los procedimientos de familia no son procedimientos “estándar”: los conflictos familiares son muy delicados y cada uno tiene sus propias particularidades y por eso, a cada conflicto relacionado con cada familia, hay que proponer una solución particular y específica, “una solución a la medida”.

 

 

Abogados de familia – Pilar González Arteaga

Cualidades de un buen abogado de familia.

Entre las cualidades que debes buscar para elegir el mejor abogado en Illescas o en tu ciudad, sobre temas de familia, debe estar la experiencia. El tipo de problemas que se abordan en el derecho de familia es muy complejo. Esto nos obliga a buscar profesionales con una amplia experiencia en estos temas. Lo mismo podemos decir referido a la trayectoria profesional del abogado y a las referencias que tenemos sobre él. Es conveniente acudir a un abogado de familia sobre el que tenemos constancia, a través de amigos o familiares de su buena reputación.

La información y la comunicación son otros factores importantes a la hora de elegir a un buen abogado de familia. Es importante que sepa comunicar y transmitir la información, para que puedas estar al tanto de todos los hechos relevantes. También es importante la empatía y la confianza que te transmite. Puede ser frustrante, comunicar nuestros problemas a un profesional frío e insensible, que nos hace sentir que hablamos con una pared.

Debemos completar nuestra búsqueda con un abogado, que trabaje cerca de nuestro lugar de residencia, pues probablemente tendremos que tener con él bastantes entrevistas y ahorraremos tiempo en desplazamientos.

Los honorarios profesionales son un factor a tener muy en cuenta. El precio puede ser un factor muy limitante a la hora de elegir un buen abogado, sobre todo en esta época de profunda crisis económica. Deberás buscar un profesional con tarifas justas y no abusivas. Es importante, solicitar un presupuesto que incluya todos los gastos.

Otras cualidades.

Aunque parezca obvio, no podemos dejar de mencionar la honestidad y la honradez como señas de identidad imprescindibles en un buen abogado. Nuestro abogado de familia debe destacar por su profesionalidad.

Podemos completar el perfil de nuestro candidato con otras cualidades como son el contestar todas nuestras dudas o preguntas con sinceridad. Es importante que podamos acceder a sus servicios de forma rápida y eficaz, ya sea presencialmente, por teléfono o por email.

Trabajando con sentimientos.

Los conflictos familiares hacen que se pongan de manifiesto los sentimientos más desagradables de las personas. En ellos afloran los rencores y la susceptibilidad de cada persona. Aparece no sólo la desilusión  de ver cómo el proyecto de vida en común ha fracasado, sino también los sentimientos de culpabilidad de quien ha decidido poner fin a la relación. Los deseos de venganza de quien se siente abandonado aparecen en primer plano. Y lo que es más importante, las principales víctimas son los hijos. En el caso de que existan menores, ¿cómo les va a afectar a estos la nueva situación tras la ruptura de sus progenitores?

Un buen abogado de familia es aquél que trabaja en contacto directo con sus clientes para poder ofrecer la mejor solución posible. Debe comprometerse a mantener una atención directa con sus clientes y por ello es aconsejable no acudir a despachos colectivos, donde el cliente no supone más que un número para facturar honorarios y su caso bailará entre las manos de los distintos abogados que allí trabajen.

Recordemos que lo que está en juego es nuestro nuevo proyecto de vida. ¿Qué pasará con la custodia de los menores? ¿Qué gastos se afrontarán a solas cuando ya no se conviva en pareja? etc…

Sentimientos enfrentados y ruptura familiar
Sentimientos enfrentados y ruptura familiar

 

La especialidad de los abogados de familia no consiste solo en ser experto en divorcios, separaciones o nulidades matrimoniales: el derecho de familia es tan extenso como amplios son los modelos de familia que hoy en día existen en nuestra sociedad.

Detrás de una ruptura de pareja se esconden múltiples cuestiones: custodia de los menores, planes de corresponsabilidad parental, régimen de visitas, pruebas periciales, sustracción de menores, pensiones de alimentos, pensiones compensatorias, violencia de género, maltrato en el ámbito familiar, etc…

Las parejas de hecho.

Las cifras de divorcios y separaciones pueden resultar vertiginosas. En este siglo los divorcios se han duplicado y el número de matrimonios se ha reducido a la mitad. De cada diez matrimonios, siete acaban separándose en España. La enormidad de estas cifras, no nos debe hacer olvidar nunca que, tras la frialdad de los números, se esconde el dolor y el sufrimiento de personas con nombre y apellidos.

Por otro lado, el número de parejas de hecho en España no deja de aumentar. Se calcula en más de un 15% el porcentaje de las mismas. Podemos estar hablando de más de un millón y medio de parejas de hecho.

Las separaciones son aún más frecuentes en las parejas de hecho. Quienes han convivido sin pasar por el juzgado o la iglesia para contraer matrimonio, y tienen también hijos menores, han de regularizar su situación tras el fin de su relación. Si bien no han de divorciarse, sí han de promover un procedimiento de medidas paternofiliales, que recojan los aspectos a tratar y regular  respecto de los hijos menores como si se tratara de un divorcio (custodia, régimen de visitas, pensión de alimentos, gastos extraordinarios,…).

Para ello han de confeccionar, si es de mutuo acuerdo, un convenio regulador de esas medidas paternofiliales, que contemple a todo lujo de detalles cuál va a ser la relación que ambos progenitores tengan para con los menores. Y, en el caso de no alcanzar un acuerdo, han de presentar una demanda contenciosa donde, igualmente detalladas, figuren sus pretensiones respecto de los hijos.

 

Los menores son los máss perjudicados de una ruptura
Los niños son los más perjudicados en una ruptura de matrimonio.

Los menores son los verdaderos clientes.

Realmente, quienes son los verdaderos clientes de los abogados de familia son los menores. Ni uno ni otro progenitor ha de ganar el pleito ni sobreponer sus intereses en un convenio regulador de mutuo acuerdo. Un buen abogado de familia aconsejará a sus clientes, siempre y en todo momento, velando por el interés superior, que no es otro sino el de los menores, ya que este interés es el que prevalece en un juzgado de familia.

Conclusiones.

Una vez tenemos las ideas claras para elegir un abogado de familia es recomendable concertar una primera entrevista. Así podremos comprobar qué grado de conexión tenemos con el profesional.  La confianza en nuestro abogado es fundamental. De esa relación de confianza dependerá que pueda defender óptimamente nuestros intereses y luchar por ellos.

De esa primera entrevista saldremos con la sensación (o no) de habernos sentido escuchados. La empatía del abogado, su capacidad de ponerse en nuestro lugar, va a jugar un papel fundamental en el procedimiento. Un buen abogado de familia ha de tener también conocimientos psicológicos y sentido común. Debe poseer racionalidad. Deberá ser capaz de transmitir las soluciones adecuadas para cada aspecto que se derive de la ruptura de pareja. Debe saber ofrecer alternativas, incluso a los problemas que se puedan derivar en un futuro. Así evitará tener que acudir nuevamente a los juzgados, con el coste emocional y económico que eso supondría.

En próximas entradas de mi blog escribiré sobre la importancia de conseguir un acuerdo entre los padresy de las consecuencias de no presentar una demanda detallada en un procedimiento contencioso de familia.

 

Referencias bibliográficas.

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Pilar González Arteaga esta licenciada en Derecho y trabaja en su despacho "Arteaga - Abogados Illescas". Con más de veinte años de experiencia, Pilar ofrece a sus clientes calidad, profesionalidad y una actualización constante, junto a un trato personalizado.

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